Su historia

 PRIMEROS ASENTAMIENTOS

El período paleolítico de Japón comenzó entre los años 50/35 000 a. P. (antes del presente) y finalizó con la aparición de las primeras cerámicas en el 13 000-10 000 a. P. Se sabe poco sobre cómo se vivía durante este período, ya que no se han encontrado muchas evidencias. La transición hacia el siguiente período fue gradual y no hay indicios de una ruptura clara entre las dos culturas. Se sabe que los primeros habitantes eran cazadores-recolectores que provenían del continente y que utilizaban la piedra, pero no poseían cerámica o agricultura sedentaria.

PERIODO JŌMON

Este período se diferencia del anterior por la aparición de la cerámica, asociada con culturas agrícolas tempranas. Durante los primeros 10 000 años desde su aparición, hasta el 500 a. C., la subsistencia de los habitantes dependía principalmente de la caza, la pesca y la recolección.

Imagen 1: Ceramica Jomon

Toma su nombre del tipo de cerámica desarrollada, siendo su significado «marca de cuerda», que se formaba con tiras de barro cocidas a bajas temperaturas. Según su datación, la cerámica de este período es la más antigua del mundo.

PERIODO YAYOI

La cultura de este período es la primera en implementar métodos de cultivo de arroz y el uso de metal. Generalmente se considera que esta época abarcó desde el 500 a. C. hasta el 300 de nuestra era. Los integrantes de la cultura Yayoi eran distintos físicamente a los de la cultura Jōmon.

El uso del metal se diversificó, incluyendo desde espadas de bronce, espejos para ritos religiosos y armas de hierro hasta herramientas agrícolas. Con la división del trabajo surgió una profunda estratificación en la sociedad, dando origen a los territorios o cacicazgos. Al final de este período uno de los más importantes cazicasgos era el Yamatai-koku, el cual sentaría las bases de la nación emergente durante el período siguiente.

PERIODO KOFUN

Este período toma su nombre de los kofun (lit. «tumba antigua» o «túmulo antiguo»); túmulos funerarios en los que los miembros de la clase aristocrática eran enterrados junto con su fortuna y generalmente solían tener la forma de un ojo de cerradura. Las bases de estos túmulos variaban de tamaño, llegando algunos a ser tan grandes como las de las pirámides de Egipto.

Imagen 2: Tres Kofun en la ciudad de Osaka, prefectura de Osaka

Durante este período Japón tuvo mucho contacto con China y Corea. Durante el año 400, un ejército de infantería acudió en auxilio del reino de Paekche, localizado en la parte sureste de la península de Corea,​ pero sufrió una gran derrota a manos de la caballería del reino de Koguryŏ,​ procedente del norte de la península.

El período Kofun marca el fin de la prehistoria y, debido a la falta de registros japoneses, la historia de esta época depende de fuentes externas (primero de crónicas coreanas y luego de las chinas). El período Kofun generalmente se data entre los años 250/300-538/552 d.c., estando marcado el comienzo por la construcción del primer kofun y el final por la fecha en que se considera que el budismo se introdujo en Japón.

El gobierno de la corte de Yamato (basado en el cazicasgo de Yamatai-koku) se centró en un Kimi (rey), pero a partir del siglo V el mandatario era llamado Ōkimi («gran rey»). El título Tennō («emperador»), el cual se usa hasta nuestros días, fue utilizado a partir del mandato del emperador Tenmu.

PERIODO ASUKA

El período Asuka está marcado por la introducción del budismo en Japón, generalmente fechado en el año 552. La llegada de esta religión trajo consigo una serie de conflictos dentro del país, pues algunos miembros de la corte vieron con buenos ojos su difusión, considerando que a través de su implantación se lograría más fácilmente la unidad nacional. El conflicto terminó con la victoria de Soga no Umako en el año 587, y la posterior adopción del budismo como religión oficial en 593.

Se estableció un gobierno centralizado, se construyeron templos, palacios y capitales basándose en los modelos coreanos y luego en modelos chinos. Se impulsó el uso de caracteres chinos (lo que daría origen a los kanjis), y se sentaron las bases para el desarrollo de códigos de conducta y ética gubernamental basados en el budismo, además de mejorar las relaciones con China.

PERIODO HAKUHOO

Hacia el 621, dentro de la corte surgió un clan llamado Soga, que acaparó poder político y constituyó una amenaza para el gobierno imperial. En 645 la situación era tan crítica que el príncipe Ōe de los Naka, junto con otros, organizó un complot (Incidente Isshi) en el que el príncipe asesinó al líder del clan, Iruka. Como consecuencia, ascendió al trono su hermano menor, el Emperador Kōtoku, y el clan Soga fue destruido. El nuevo emperador redactó una serie de leyes en el año 646 para fortalecer el gobierno central, establecer una reforma agraria, reestructurar la corte imperial y se motivó el envío de embajadas y estudiantes a China para imitar aspectos culturales de este país.

Imagen 3: Nakatomi no Kamatari, colaboró con el fin del clan Soga y como recompensa recibió el apellido Fujiwara

Tras las muertes del Emperador Kōtoku y de la Emperatriz Kōgyoku en 661, asumió el trono el Príncipe Ōe con el nombre de Emperador Tenji, y promulgó el Código Ōmi, el primer ritsuryō (leyes basadas en el confucianismo y leyes chinas), en 669.

Tras la aplicación de los ritsuryō, los antiguos clanes poderosos fueron privados de sus privilegios y quedaron convertidos en burócratas de alta alcurnia, mientras que las capas más bajas de la antigua élite se convirtieron en oficiales locales.

PERIODO NARA

El período Nara se data entre los años 710, cuando la capital fue trasladada a Heijō-kyō, cerca de la ciudad de Nara, y finaliza en el año 794, cuando la capital se traslada nuevamente a Heian-kyō, en lo que hoy es Kioto. En este período el estado burocrático chino alcanzó su clímax: la nueva capital fue construida a la usanza de la capital de la dinastía Tang, Chang'an. El budismo y confucianismo prosperaron, bajo el patrocinio del gobierno, y se construyeron templos tanto en la capital como en cada una de las provincias.

No obstante, el sistema chino no encajó con la sociedad japonesa y las disputas en la Corte Imperial fueron comunes entre miembros de la familia imperial, el clan Fujiwara y los monjes budistas.Tras la abdicación del Emperador Shōmu en 749, el clero budista tomó poder, apoyados por la emperatriz. Esto provocó que el clan Fujiwara y el emperador Junnin intentaran hacer un golpe de Estado en 764 que falló, provocando la deposición del emperador y la ejecución de Fujiwara no Nakamaro, líder de la conspiración.

Tras la muerte de la emperatriz en 770, se inició un nuevo rumbo en la política expulsando a los monjes budistas del gobierno y suspendiendo el patrocinio gubernamental a dicha religión. Las medidas propulsadas por los emperadores Kōnin (770-781) y Kanmu (781-806) hicieron que la corte imperial se trasladara primero de manera temporal a Nagaoka-kyō en 784 y finalmente a la nueva capital Heian-kyō (Capital de la Paz y de la Tranquilidad) en 794.​

Con el nacimiento del Estado Unificado de Silla desapareció la amenaza de una invasión coreana hacia Japón, por lo que la Corte de Nara centró su atención en los emishi (bárbaros) del norte de Japón. En 774 estalló una importante revuelta donde los emishi utilizaron un sistema de «guerra de guerrillas» y una espada de hoja curva, que tenía mejor desempeño cuando se montaba, a diferencia de la espada recta. No fue sino hasta 796, a través de Sakanoue no Tamuramaro, cuando lograron vencerlos finalmente. Sakanoue recibió el título de Seii Taishōgun (Gran General Apaciguador de los Bárbaros),​ expresión que después se utilizaría para designar al líder de los samuráis.​

PERIODO HEIAN

El período Heian comenzó con el establecimiento de la capital en el año 794 en lo que hoy es Kioto, y su final está acotado por el establecimiento del primer shogunato en la historia del país: El Kamakura.

Este fue un período muy inestable, durante la primara mitad se consolidó la aristocracia, adaptandose el modelo estatal chino. Sin embargo, para el año 838 las relaciones con el continente se cortaron y, con la caída del viejo sistema, el clan Fujiwara comenzó a acaparar el poder en la corte imperial, de tal forma que sus líderes llegaron a ser regentes de los emperadores. Para finales del siglo X y comienzos del siglo XI, los Fujiwaea gobernaron de facto el país.

Durante la segunda parte de este período, Japón sufrió un grave declibe económico, consecuencia de plagas y hambrunas, y el poder central se debilitó, favoreciendo a los clanes de las provincias, principalmente a los Minamoto, en el sur y este, y los Taira, en el norte y oeste. También se intauró la clase samurái, lo que dio amplios poderes a los gobernadores locales.

Hacia 1068, con el asenso al trono del emperador Go-Sanjō, los Fujiwara fueron expulsados del poder y se instauró un nuevo sistema en el que el emperador, al abdicar, seguía teniendo poder sobre su sucesor. Esto produjo confrontamientos entre los emperadores regentes y los retirados, lo que aumentó el poder militar sobre el civil para mantener el orden. Durante esta época hubo un progresivo acercamiento de la corte imperial hacia los Taira, mientras que se alejaba de los Minamoto.

De esta forma, en 1159 estalló la Rebelión Heiji, donde el líder de los Minamoto, Yoshitomo, se enfrentó contra Kiyomori, líder del clan Taira. La victoria decisiva de los Taira produjo la caída de los Minamoto, y estos últimos tubieron que huir para salvarse, siendo la mayoría asesinados y ejecutados.

Para 1178 Kiyomoti ya gobernaba el país de facto, y a la muerte del emperador nombró como sucesor a su nieto, Antoku, quien asumió en 1180. Esta jugada causó la ira de los opositores al clan Taira e inició las Guerras Genpei.

Guerras Genpei

Estas fueron una serie de guerras civiles protagonizadas por los Taira y Minamoto y tuvieron lugar entre 1180 y 1185.​ En 1180, estallaron en el país dos rebeliones independientes y protagonizadas por dos generaciones distintas del clan Minamoto: en Kioto (en el oeste) por el veterano Minamoto no Yorimasa y en la provincia de Izu (en el este) por el joven Minamoto no Yoritomo. Ambas revueltas fueron sofocadas fácilmente, forzando a Yoritomo a escapar a Kantō (más al norte), mientras que Yorimasa cometió seppuku (suicidio con katana) al ser vencido en la primera batalla de Uji, antes de ser capturado.​

Imagen 4: Minamoto no Yoritomo, famoso descendiente del clan Minamoto y primer shōgun de la historia de Japón

Después de dos años durante los cuales ambos lados protagonizaron escaramuzas menores, los Taira decidieron enfrentarse a Minamoto no Yoshinaka, primo de Yoritomo, en 1183, para evitar que este pudiera auxiliarlo. Yoshinaka venció a los Taira en la batalla de Kurikara y enfiló su ejército hacia donde se encontraba Yoritomo. 

Los ejércitos de Yoshinaka y Yoritomo se enfrentaron finalmente en la segunda batalla de Uji en 1184 para decidir quien sería el líder del clan Minamoto. Yoshinaka perdió la batalla y trató de huir, pero fue alcanzado en Awazu, donde fue decapitado. Con esta victoria, la rama principal de los Minamoto enfocaría sus esfuerzos en vencer a sus principales enemigos: los Taira.​ Yoshitsune encabezó el ejército del clan en nombre de su hermano mayor Yoritomo, quien permaneció en Kamakura. Finalmente, en la batalla de Dan no Ura los Minamoto se alzaron con la victoria. Yoritomo consideró que su hermano representaba una amenaza y un rival, por lo que sus hombres persiguieron a Yoshitsune hasta que lo vencieron durante la batalla de Koromogawa en 1189, en donde este último se suicidó.

PERIODO KAMAKURA

[En 1192 Minamoto no Yoritomo fundó el Shogunato Kamakura y se autoproclamó primer shōgun, el mayor título militar. De esta forma el emperador se convirtió en una mera figura ceremonial y los samuráis pasaron a dominar de facto el país

Sin embargo, luego de dos generaciones el clan Minamoto se quedó sin herederos, por lo que la esposa viuda de Yoritomo, Masako del clan Hōjō, decidió criar a un nuevo heredero y lo nombró shōgun. De esta forma, el clan Hōjō se perpetuaría en el poder por varias décadas, nombrando un shōgun infante y desechándolo al cumplir sus veinte, logrando gobernantes títeres para ejercer el control del país.


Imagenes 5 y 6: escudo y bandera del shogunato Kamakura

Por esto, en 1219 el retirado emperador Go-Toba, buscando restablecer el poder imperial que gozaban antes del establecimiento del shogunato, acusó a los Hōjō de proscritos. Las tropas imperiales se movilizaron, dando lugar a la Guerra Jōkyū (1219-1221), la cual culminaría con la Tercera batalla de Uji. Durante esta, las tropas imperiales fueron derrotadas y el Emperador Go-Toba exiliado, lo que confirmó el gobierno de los samuráis sobre el país.​ 

​Luego de la guerra surgieron diversas disputas de las tierras entre los vasallos, aristócratas y campesinos, por lo que el clan Hōjō redactó en 1232 el Goseibai Shikimoku, que sirvió como código legal en el shogunato, y que a su vez codificó las costumbres militares de los samurái, ganándose su confianza, ya que no se basaba en el confucianismo como los códigos aplicados en la Corte Imperial y era muy preciso y conciso en cuanto a penas, por lo que tuvo efectividad hasta más de 700 años después.

​Invasiones de Japón por los mongoles 

Después de que Kublai Khan reclamara el título de Emperador de China, decidió invadir Japón en 1274 junto con 40.000 soldados y el propósito de someterlo a su dominio.​ Esta sería la primera vez que los samuráis podrían medirse con las fuerzas de enemigos extranjeros.​

A pesar de la clara superioridad mongola en el ámbito militar, ya que contaban con arqueros mucho más hábiles que los japoneses e invenciones como las catapultas, sus planes fueron frustrados por una tormenta en la noche de la batalla, por lo que decidieron regresar a Corea y reorganizarse.

Sin embargo, 7 años después lo volverían a intentar con una fuerza mucho mayor (190.000 hombres), esta vez los japoneses los enfrentaron mayormente en el agua, enviando samuráis en balsas a abordar los barcos mongoles. Esta vez, los japoneses fueron salvados por un tifón, que mató a 120.000 de los hombres de Kublai Khan y hundió gran parte de su flota. De aquí nació el mito del Kamikaze o viento divino.

Imagen 7: samuráis incursionando en barcos mongoles

Luego de este fallido intento los mongoles no volvieron a intentar otra invasión.

Restauración Kenmu

A principios del siglo XIV el clan Hōjō, que estaba en decadencia, se enfrentó a un levantamiento liderado por el emperador Go-Daigo (1318-1339). Los Hōjō enviaron un ejercito pero el emperador huyó y buscó refugio en Kasagi.

Kusunoki Masashige, un importante guerrero que a la postre serviría de referencia y modelo para los futuros samuráis,​ luchó desde un yamashiro (castillo en la montaña), ya que, aunque su ejército no era muy numeroso, la orografía del lugar le brindaba una defensa extraordinaria. El castillo cayó finalmente en 1332, por lo que Masashige decidió huir para continuar después la lucha. El emperador fue capturado y exiliado a la isla de Oki.

Los Hōjō intentaron terminar con el ejército encabezado por Masashige, quien edificó otro castillo en Chihaya aún con mejores defensas que el anterior, por lo que los Hōjō se vieron inmovilizados. La férrea defensa de Masashige motivó a Go-Daigo a regresar a la escena nuevamente en 1333.​ Al enterarse los Hōjō de su regreso, decidieron enviar a uno de sus principales generales tras él: Ashikaga Takauji.

Ashikaga en ese momento traicionó a los Hōjō y lanzó un ataque junto con su ejército hacia el cuartel general de los Hōjō en Rokuhara. ​ El golpe recibido por la traición de Ashikaga tuvo graves consecuencias para los regentes y su ejército fue mermado severamente. El golpe definitivo vendría ese mismo año de 1333,​ cuando un guerrero llamado Nitta Yoshisada se unió a los partidarios imperiales e incrementó sus fuerzas. Nitta y su ejército se dirigieron a Kamakura y vencieron a los Hōjō.

PERIODO MUROMACHI

El período Muromachi abarca la duración del shogunato Ashikaga, segundo régimen feudal militar, vigente desde el año 1336 hasta 1573. El período debe su nombre al área de Muromachi en Kioto, donde el tercer shōgun Yoshimitsu estableció su residencia. 

Ashikaga Takauji, luego de ayudar al emperador en la guerra, esperaba recibir una gran recompensa, sin embargo, lo ofrecido no lo satisfació y aprovechó la insatisfacción de la clase samurái con el nuevo gobierno para rebelarse. El emperador envió a Masashige a enfrentarlo en Minatogawa (hoy Kōbe), sin embargo, Takauji lo derrotó y Masashige cometió seppuku.

El emperador huyó y durante 50 años convivieron dos capitales, una Corte del Norte (en Kyoto y dominada por el clan Ashikaga) y otra Corte del Sur (en Yoshino y gobernada por la familia real). Esta situación  fue llamada Nanbokuchō y se mantuvo hasta 1392, cuando Ashikaga Yoshimitsu logró (diplomaticamente) hacer que la Corte del Sur capitulara y se reconciliaron los dos linajes.

Imagen 8: las dos capitales simultanteas durante el Nanbokuchō

Esta situación debilitó el poder central, y, aunque se estableció el shogunato Ashikaga como gobierno central, fue aprovechado por diversos samuráis terratenientes locales que se convirtieron en caudillos de sus propios territorios. A estos mismos se les llamo daimyō (lit. «grandes apellidos»).

PERIODO SENGOKU

Está comprendido entre 1467 y 1568 y es conocido como periodo de estados en guerra, ya que, durante el vacío político que se creó durante el shogunato de Ashikaga Yoshimasa.Yoshimasa desatendió completamente la situación económica y política del país y, debido a esto, los daimyō comenzaron una lucha interna por poder y tierras, conocida como Guerra Ōnin.​ 

Dos figuras que se destacan en este periodo son Takeda Shingen y Uesugi Kenshin, cuya legendaria rivalidad ha servido de inspiración a diversas obras literarias. Los ejércitos de Shingen y Kenshin se enfrentaron en las conocidas batallas de Kawanakajima (1553-1564). Aunque algunas de ellas fueron meras escaramuzas, la Cuarta Batalla de Kawanakajima, en 1561, tuvo gran importancia en cuanto a la aplicación de tácticas de combate, por las considerables bajas en ambos bandos, por el enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre ambos líderes y por el resultado reñido en que acabó el combate.

Imagen 9: ilustración de la Cuarta Batalla de Kawanakajima

La guerra destruyó el sistema antiguo y se estableció una dinámica en la que los daimyos buscaban controlar las ciudades ubicadas en las principales rutas comerciales y zonas importantes. De esta forma, se crearon varios centros de poder y fue cuestión de tiempo hasta que un daimyo poderoso, Imagawa Yoshimoto, marchara a la capital y derrocara al shōgun en 1560.

Sin embargo, luego de esto Yoshimoto debió enfrentarse a Oda Nobunaga, un daimyō secundario a quien superaba en una proporción de doce a uno en el número de soldados. Yoshimoto festejaba fiestas antes de cada batalla para celebrar la victoria y, durante una de las mismas, fue atacado por sorpresa por Nobunaga y asesinado frente a su tienda. Este acontecimiento marcó el asenso de Nobunaga en la escena política y militar japonesa.

Florecimiento cultural y contacto con Occidente.

Durante esta época la cultura japonesa floreció en muchos aspectos, principalmente bajo el gobierno de Ashikaga Yoshimasa, y se dieron los primeros encuentros con europeos en 1543, que, para 1549, ya habían enviado jesuitas a propagar el cristianismo en la región. Uno de los principales inventos que introdujeron los europeos en Japón fue el arcabuz, que en poco tiempo se empezó a producir en la propia isla.

Las autoridades japonesas, considerando su rápida expansión en el oeste, finalmente consideraron el cristianismo como una amenaza que podía desencadenar una posible conquista europea de Japón, por lo que prohibieron con violencia su práctica y progresivamente cortaron los vínculos comerciales con el resto del mundo (excepto China y Países Bajos) a comienzos del período Edo.

PERIODO AZUCHI-MOMOYAMA

Luego de derrocar al último shōgun Ashikaga, Yoshiaki, en 1573, Oda Nobunaga adoptó el título de Udaijin (lit. «gran ministro de Estado») y marchó a someter al resto de los clanes que dominaban las zonas centrales de Japón, hazaña que consiguió y se consagró en la zona de la capital como gobernador absoluto.

Luego de estas victorias, Nobunaga se estableció en el castillo Azuchi y decidió delegar en sus dos principales comandantes la tarea de conquistar el oeste. El primero, Toyotomi Hideyoshi, marcharía por la costa sur, y el segundo, Mitsuhide Akechi, marcharía por la costa norte.

Imagen 10: Oda nobunaga, uno de los personajes más famosos de la historia de Japón

Sin embargo, para el verano de 1582, Hideyoshi se encontraba atascado en el asedio al castillo Takamatsu, que controlaba el clan Mōri, por lo que Nobunaga ordenó a Mitsuhide que fuera por delante para después unírseles. Mitsuhide, desobedeciendo las órdenes, marchó a Kyoto, donde estaba Nobunaga en el templo Honnōji, e incendió el templo. Nobunaga murió al cometer seppuku

Al recibir la noticia, Hideyoshi pactó una tregua con el clan Mōri regresó a Kioto a marchas forzadas. En las orillas del río Yodo, cerca del pueblo de Yamazaki, se enfrentó con el ejercito del autoproclamado nuevo shōgun Akechi Mitsuhide.

Hideyoshi salió victorioso y Mitsuhide se vio obligado a escapar. Durante su huida, un grupo de campesinos le dio muerte, terminando así su gobierno de tan solo trece días. ​ El hecho de haber vengado la muerte de su antiguo maestro le dio la oportunidad esperada de convertirse en la máxima autoridad militar del país y durante los siguientes dos años enfrentó y venció a los rivales que se le opusieron. 

En 1585, y después de haber afianzado el control del centro del país, recomenzó la conquista hacia el oeste y para 1591 había logrado unificar el país, por lo que decidió conquistar China.​ Solicitó la asistencia de la dinastía Joseon de Corea para atacar a la dinastía Ming y que se le garantizara un pasaje seguro, a lo que el Gobierno coreano se negó. 

Imagen 11: el Japón unificado por Hideyoshi

Corea fue entonces el escenario de dos grandes invasiones por parte de tropas japonesas entre 1592 y 1598; la segunda concluyó con la muerte de Hideyoshi, quien durante todo ese tiempo permaneció en Japón. Debido a que Hideyoshi no tenía ascendencia real ni procedía de ninguno de los clanes japoneses históricos, nunca le fue otorgado el título de shōgun.

En ese tiempo, surgió un nuevo personaje importante para la historia de Japón: Tokugawa Ieyasu. Durante el gobierno de Oda Nobunaga fue un destacado militar y, cuando Hideyoshi ascendió al poder, se dedicó a consolidar su poder en su feudo del centro del país. Su ubicación en Kyūshū le permitió evadir la responsabilidad de enviar tropas a Corea y, a la muerte de Hideyoshi, comenzó a establecer alianzas con figuras poderosas.

Para plantarle cara surgió Ishida Mitsunari, que reunió a todos aquellos que se oponían a Ieyasu y, en agosto de 1599, lo acusó por trece cargos distintos. Ieyasu interpretó la misiva como una clara declaración de guerra, por lo que virtualmente todos los daimyō del país se enlistaron, ya fuera en el «Ejército del Oeste» de Mitsunari o el «Ejército del Este» de Ieyasu. ​

Ambos ejércitos se enfrentaron en lo que se conoce como la batalla de Sekigahara, que tuvo lugar el 21 de octubre del año 1600 en Sekigahara (hoy Prefectura de Gifu).​ En dicha batalla, Ieyasu resultó victorioso después de que varios generales del «Ejército del Este» decidieran cambiar de bando en el transcurso del conflicto. Ishida Mitsunari se vio obligado a huir, aunque más tarde fue capturado y decapitado en Kioto. Gracias a esta victoria, Ieyasu se convirtió en la máxima figura política y militar del país.

PERIODO EDO o TOKUGAWA

El período Edo, también conocido como período Tokugawa, es una división de la historia de Japón, que se extiende de 1603 a 1868. El periodo delimita el shogunato Tokugawa o, por su nombre original en japonés, Edo bakufu, el cual fue el tercer y último shogunato que ostentó el poder en Japón. 

En 1603, Ieyasu fue nombrado como shōgun,​ puesto que ocuparía solo por dos años, pues en 1605 decidió abdicar en favor de su hijo, aunque mantuvo el control del gobierno. A pesar de todo, el hijo de Hideyoshi, Toyotomi Hideyori, se rebeló y ocupó el castillo de Osaka, pero luego de dos asedios fue derrotado y decidió cometer seppuku.

Luego de todo esto, el país finalmente fue pacificado. Los samburáis se dedicaron a mejorar las leyes y la administración y la educación y la calidad de vida de los campesinos mejoraron. La producción de arroz se duplicó y se desarrolló la industria, de tal forma que el poder económico de los comerciantes sobrepasó al de los samuráis.

Imagen 12: Tokugawa Ieyasu, otro de los más famosos personajes de la historia de Japón

Durante este periodo, las relaciones con los europeos empeoraron debido a las acciones de los mismos en el nuevo mundo y en filipinas, primero enviando misioneros y luego conquistando. Para evitar esto, el shogunato decidió ejecutar a cientos de misioneros y conversos y limitar el comercio europeo a las ciudades de Hirado y Nagasaki.

Luego de grandes protestas debido a la hambruna de 1630-1641, que fueron protagonizadas por campesinos católicos, el tercer shōgun, Iemitsu, decidió prohibir la religión católica en Japón. Además, aisló al país prohibiendo la entrada de extranjeros y la salida de japoneses, además de limitar las relaciones comerciales con los eurpeos a los Paises Bajos. Este periodo de asilamiento fue conocido como Sakoku.

Durante el gobierno del shōgun Tokugawa Yoshimune se permitió la introducción de libros extranjeros en 1720 y se permitió la traducción de éstos al japonés, lo que mejoró los conocimientos japoneces en diversos ámbitos como las matemáticas, la ciencia o la medicina. Estas políticas hicieron que aparecieran diversos detractores del Sakoku hacia principios del siglo XIX, sin embargo, el shogunato los persiguió. 

Comienzo del declive 

Debido al aumento del tráfico de mercancías, los gastos del shogunato aumentaron sustancialmente, sin embargo, las fuentes de ingreso (impuestos en su mayoría) se redujeron debido a las continuas hambrunas y erupciones volcánicas. Para frenar el declive el gobierno implementó diversas reformas que no siempre fueron eficazes.

El bakumatsu

En 1853, el comodoro estadounidense Matthew Perry llegó a la bahía de Tokyo con una flota y exigió a los japoneses la apertura comercial en un año, bajó amenaza de bombardear la capital. A su regreso, al no haber consenso entre la corte imperial, los daimyos y el shogun, el oficial Abe Masahiro aceptó el tratado ante la incetridumbre. De esta forma, se terminó el Sakoku y el periodo siguiente, hasta la caída del shogunato, fue conocido como Bakumatsu, durante el cual se firmaron los llamados "acuerdos desiguales" con las potencias eurpoeas.

Imagen 13: los barcos del Comodoro Perry, fueron llamados "barcos negros" por los japoneses

Este incidente disminuyó enormemente el poder del shogunato y distanció a los Tokugawa de la familia real. Esto se agravó en 1858 con la muerte del shōgun Tokugawa Iesada, sin dejar heredero. Una facción, liderada por Ii Naosuke, consiguió la aprobación de la corte para nombrar como shōgun a Tokugawa Iemochi. De esta forma, comenzó una purga contra una gran cantidad de opositores a la firma de los tratados e incluso se firmaron otros cinco.

En 1860 Ii Naosuke fue asesinado, mientras que en 1861 la Legación Británica sufrió un ataque. Esto, sumado al incidente de Nanamugi en 1862 fueron usados como excusas por los extranjeros para intervenir en el país en contra de los samuráis.

En marzo de 1863, el emperador Kōmei, rompiendo con el rol meramente ceremonial de los emperadores por más de 700 años, emitió la orden de expulsión de los bárbaros, siendo acatado por los dominios de Chōshū, Satsuma y Tosa.

El shogunato fue incapaz de hacer frente a estos incidentes, por lo que las potencias extranjeras intervinieron en su apoyo y bombardearon tres veces Shimonoseki, provocando la, casi, derrota de Chōshū. Kagoshima fue bombardeada poco tiempo despues y Satsuma se rindió. Por otro lado, también se enfrentó a diversos levantamientos nacionalistas, de los que salió victorioso y tras los cuales el Emperador Kōmei decidió cambiar su postura de no hacer tratados con las potencias extranjeras.

No obstante, la carga económica que se le impuso a Japón al ser vencido en estos combates (indemnizaciones, nuevos tratados, apertura de más puertos y más privilegios a las potencias) demostró que la estructura del shogunato ya era obsoleta y que era necesario un nuevo tipo de liderazgo, teniendo como máxima figura al emperador.

La restauración Meiji

A pesar de todos los bombardeos e invasiones extranjeras, el dominio de Chōshū se mantuvo beligerante contra el shogunato. Debido a esto, en junio de 1866 el gobierna envió una expedición que terminó fracasando ya que dominio de Chōshū había modernizado su ejército.

En 1866, con la muerte del shōgun, asumió Tokugawa Yoshinobu y en 1867, tras la muerte del emperador, el príncipe Mutsuhito ocupó el trono imperial, convirtiendose en el emperador Meiji. Para este punto, el descontento con el shogunato era enorme y el emperador ordenó secretamente a los señores de Chōshū y Satsuma eliminar al shōgun.

  
Imagenes 14, 15 y 16: escudos (en orden) de Satsuma, Tosa y Chōshū

Sin embargo, Yoshinobu decidió voluntariamente entregar su autoridad y poder al emperador, aunque la familia Tokugawa seguiría en un puesto importante. Esto fue considerado inaceptable por los señores de Chōshū y Satsuma, que en enero de 1868 tomaron el control del palacio imperial e hicieron que el emperador Meiji, con tan solo 15 años de edad, declarara la restauración de su poder absoluto.

PERIODO MEIJI

Con la caída del shogunato el emperador se erigió como símbolo de unidad nacional, comenzando con reformas radicales para fortalecer al gobierno central. Sin embargo, aún cuando inicialmente Yoshinobu había cedido el poder, a los 15 se rebeló y emprendió un ataque contra Kioto, donde estaban los ejércitos de Satsuma y Chōshū. A él se unieron numerosos samuráis fieles al shogunato, pero, al apooyar el emperador a Satsuma y Chōshū, muchos cambiaron de bando, lo que causó su derrota en la batalla de Toba-Fushimi.

En mayo las fuerzas imperiales sitiaron Edo, donde resistía Yoshinobu, y este fue obligado a rendirse. Sin embargo, una facción fiel al shogunato se negó a capitular y se organizó en el norte, donde resistieron durante varios meses hasta que fueron forzados a retirarse a Hokkaido, donde fueron derrotados finalmente en la batalla de Aizu, tras un mes de sitio, por la superioridad tecnológica de los ejercitos imperiales.

A pesar de todo, una pequeña facción aún se negaba a rendirse, liderados por Enomoto, se reorganizaron en Hokkaido y establecieron un gobierno propio, buscando apoyo internacional. El emperador entonces envió a las fuerzas navales, que se enfrentaron en batallas navales contra los hombres de Enomoto, saliendo victoriosas. El 17 de mayo de 1869, ulego de haber perdido a la mitad de los hombres y casi todos los barcos, Enomoto finalmente de rindió. A todas estas guerras se las llamó "La Guerra Boshin"

Imagen 17: mapa de la guerra Boshin

Con la finalización de la guerra Boshin, el Gobierno imperial obtuvo el control de todo Japón y no quedaron fuerzas rivales internas.

En esta posición, el emperador ordenó la suspensión de los privilegios samuráis, así como la modernización del país, creando las prefecturas, tendiendo cables telegráficos, construyendo vías de ferrocarril, astilleros, fabricas, plantas textiles, etc., esto llevó a Japón a ser el primer país asíatico industrializado en menos de 20 años. Además, se enviaron a intelectuales a europa y estados unidos para estudiar sus técnicas de producción y, en especial, sus ejercitos.

Rebelión Satsuma

Saigō Takamori, miembro del Gobierno, se retiró de si cargo y se retiró al dominio de Satsuma cansado de la corrupción política en 1873. Allí se dedicó a establecer academias donde se enseñaban tácticas de guerra, lo que no fue bien visto por el emperador.

En febrero de 1877 Saigō anunció que marcharía con su ejercito a Tokio para entrevistarse con el gobierno. A los pocos días llegó a la prefectura de Kumamoto y asedió el castillo Kumamoto. Sin embargo, no lo logró y dos meses después llegaron refuerzos bajo el mando de Kuroda Kiyotaka para ayudar a los defensores.

Esto produjo que las tropas de Satsuma, superadas en número, huyeran. Las tropas se refugiaron en el castillo de Shiroyama, superadas por sesenta a uno, y se prepararan a resistir el asedio. El 24 de septiembre, luego de meses de preparación, se ordenó el ataque y para las 6 de la mañana solo quedaban 40 rebeldes con vida. Saigō murió por una herida de bala y en ese momento, los rebeldes restantes levantaron sus espadas y corrieron colina abajo. Todos murieron acribillados por las ametralladoras Gatling y la rebelión Satsuma llegó a su final.

Expansionismo japonés

Durante el siglo XIX la península de Corea atrajo fuertemente la atención de Japón debido a su posición geográfica, la cual podía resultar en un punto estratégico para la defensa del archipiélago. Debido a esto, ocurrió un pequeño conflico en 1876 en el que obtuvo la libertad de acceso a todos los puertos coreanos, el tratado de paz también acordaba que Japón y China debían retirar sus tropas del país.

En 1895, china rompió con el tratado al intervenir en la península para suprimir una rebelión y Japón respondió invadiendo Corea. En nueve meses, China tuvo que capitular y se firmó la independencia de Corea, hasta ese momento una provincia china. Además, china fue obligada a pagar una indemnización a Japón y a ceder la isla de Taiwan y las islas Pescadores.

Imagen 18: mapa del avance  japonés durante la guerra ruso-japonesa

Rusia, que también estaba interesada en China, estaba preocupado por como cambiaba la situación, y ofreció a Japón propuestas para dividir Corea. Sin embargo, Japón las rechazó y la guerra estalló en febrero de 1904. En 14 meses, el atrasado ejercito ruso fue aplastado por el recientemente modernizado ejercito japonés y la paz fue firmada luego de la batalla naval de Tsushima en mayo de 1905, con estados unidos actuando de mediador.

Como consecuencia de la guerra, Japón recibió la parte sur de la isal de Sajalín, la ciudad de Dalian en China y ambos bandos se comprometieron a retirar sus tropas de Manchuria. Para 1910, el Imperio del Japón anexó oficialmente Corea.

PERIODO TAISHO

El período Meiji finalizó con la muerte del emperador en 1912 y el consiguiente ascenso al trono del Emperador Taishō. El nuevo emperador era un hombre sumamente enfermo y débil, tanto física como mentalmente, por lo que durante su mandato se mantuvo alejado de cuestiones políticas y las decisiones del gobierno recayeron en la Dieta y su gabinete. Debido a su incapacidad, su hijo Hirohito fue nombrado «Príncipe regente» en 1921.

Buscando afianzar su esfera de influencia y aprovechando que Alemania estaba ocupada en el escenario europeo, Japón invadió las posesiones de este país en la provincia de Shandong en China, así como las Islas Marianas, las Carolinas y las Islas Marshall en el Pacífico. También, aprovechando que los aliados de China estaban ocupados en europa, atacó el país y lo obligó a firmar un tratado de trece clausulas.

PERIODO SHOWA

El Emperador Taishō falleció el 25 de diciembre de 1926 después de un breve reinado y a partir de esta fecha el príncipe regente Hirohito fue investido como el nuevo emperador de Japón, comenzando así la era Shōwa.

El sentimiento anti-occidental creció en Japón luego de que las potencias extranjeras lo obligaran a retirarse de china, por lo que en 1931 decidió invadir Manchuria, lo que llevó al estallido de la segunda guerra sino-japonesa en 1937.

Rápidamente Japón atacó las principales ciudades costeras, y para diciembre de ese mismo año ya se encontraban a las afueras de la capital, Nankín. Cuando la ciudad se rindió frente a los invasores, el Ejército Imperial llevó a cabo actos de suma crueldad contra la población civil, acontecimientos conocidos como la «masacre de Nankín», donde cerca de 300 000 soldados y civiles chinos fueron asesinados.

​ Las victorias iniciales japonesas fueron seguidas por un periodo de estancamiento y para 1938 la guerra se encontraba en un punto muerto, situación que continuó hasta 1941, cuando los japoneses entraron en el escenario de la Segunda Guerra Mundial. Esta guerra finalizó en 1945, cuando Japón anunció su rendición incondicional frente a los aliados.

En 1940 Japón firmó el pacto tripartito con Alemania e Italia, lo que lo unió a la segunda guerra mundial alineado con las potencias del Eje. Debido a esto, invadió la Indochina Francesa, Filipinas, Myanmar y las Indias Orientales Neerlandesas, además del ataque a Pearl Harbour que impulsó a los EEUU a unirse a la guerra en el bando Aliado.

Durante todo el año de 1941 y la primera mitad de 1942 los japoneses lograron mantener una racha constante de victorias en el pacífico, sin embargo, a partir de las derrotas en las batallas de Midway y Guadalcanal se vieron obligados a frenar su avance.

Imagen 19: territorios controlados por el Imperio del Japón durante su momento de mayor extensión.

La guerra entró en un punto muerto hasta que en 1944 los estadounidenses lograron imortantes victorias en las batallas del Mar de Bismarck y la del Mar de Bering. La situación se volvió insostenible y los japoneses tuvieron que retroceder sufriendo sucesivas derrotas en las batallas del Mar de Filipinas y del Golfo de Leyte.

Para febrero de 1945 Alemania ya estaba practicamente derrotada y Stalin declaró la guerra a Japón e invadió Manchuria. A pesar de todo, el Imperio del Japón seguía sin rendirse y el gobierno estadounidense decidió lanzar dos bombas nucleares, la primera sobre Hiroshima el 6 de agosto y la segunda sobre Nagasaki el 9 de ese mismo mes, los únicos ataques nucleares realizados en la historia, y además, sobre población civil. Este acontecimiento produjo la muerte de más de 140.000 personas en Hiroshima y otras 80.000 en Nagasaki, además de la rendición incondicional de Japón, anunciada por el emperador el 15 de agosto.

Como parte de las condiciones para la rendición de Japón, los aliados obligaron al país a abandonar el Sintoísmo, a abolir el ejercito y la armada y a iniciar procesos de democratización, además de la ocupación militar de su territorio por 6 años. La nueva constitución declaró el rol simbólico del emperador, la prominencia de los derechos civiles y los derechos humanos, y la renuncia a la declaración de guerras como derecho soberano.​ Por otro lado, Japón tuvo que entregar todas sus posesiones de ultramar y solo consevó las islas Ryukyu. Durante la guerra fría se mantuvo alineado con los Estados Unidos e intervino en la Guerra de Corea.

Luego de 1950, el país comenzó un proceso de reconstucción nacional que produjo un crecimiento económico acelerado, a lo que se le llamo "milagro japonés". Rápidamente, Japón logró volver a competir con occidente en comercio exterior, calidad de vida y alta técnología.

PERIODO HEISEI​

La Era Heisei comenzó el 8 de enero del año 1989, un día después de la muerte del emperador Shōwa y el consiguiente ascenso al trono del príncipe Akihito. 

Imagen 20: el principe Akihito y su esposa, Michiko Shoda

El comienzo de esta época fue marcado por una gran inestabilidad política, consecuencia de la inestabilidad económica. En 1990, la burbuja inmobiliaria que se había formado estalló y sucedió una crisis económica en la que el banco central debió aumentar los tipos de interés. Esto, sumado a grandes terremotos y ataques terroristas, causo grandes pérdidas al gobierno japonés, que cambió varais veces de líder entre acusaciones de corrupción, accidentes médicos y errores de dirección.

Finalmente, en 2001 Jun'ichirō Koizumi asumió como primer ministro e implató reformas para controlar la deuda. De esta forma, la economía se calmo, aunque él renunció a su cargo en 2006. Luego de Koizumi llegaron 6 gobiernos débiles y efímeros que duraron menos de 1 año hasta que en 2012 Shinzo Abe asumió como primer ministro por segunda vez.

El 8 de agosto de 2016, el emperador Akihito anunció a través de un inusual discurso televisado, un notable declive en su salud,​ cosa que fue interpretada como una intención de abdicación.​ La abdicación ocurrió el 30 de abril de 2019, siendo la primera luego de dos siglos, donde Akihito asumiría el título de «emperador emérito» (Jōkō)​ y al día siguiente el Príncipe Heredero Naruhito asumió el título de emperador, dando fin a la era Heisei.

PERIODO REIWA

Esta era se inicia políticamente con un poder consolidado de Shinzo Abe, quien gobierna Japón continuamente desde 2012.​ 

El 4 de julio de 2019, el país entró en una guerra comercial con Corea del Sur, luego que este país dio luz verde para que personas demanden extraterritorialmente a empresas japonesas por daños durante el período de ocupación.

Imagen 21: emperador Reiwa, antes principe Naruhito y actual emperador de Japón con 65 años

​ El 18 de julio de 2019 ocurriría el ataque incendiario contra Kyoto Animation, convirtiéndose en la mayor masacre en la historia tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, llegando a morir 36 personas y el 8 de julio de 2022, mientras realizaba un discurso público en la localidad de Nara, el ex primer ministro de Japón, Abe Shinzo es agredido con dos disparos y horas más tarde falleció.

3 comentarios:

  1. Verdaderamente me parece un blog interesante con una interfaz atractiva del que no pude terminar la historia por lo larga que era, pero en un futuro estoy seguro de que lo haré. Creo que se nota el empeño que el autor le puso al blog y su afición con japón. Digno de admirar.

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  2. Se nota la dedicación al escribir toda esta historia! muy buena

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  3. La dedicación y pasión es notable. Muy buena redacción!

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